Hola invitado, Regístrate / Inicia sesión

Intercambio de parejas

Morena entre dos

Una tarde, hablando todo lo que nos había pasado, decidimos entrar en el chat a encontrar una pareja liberal con la que experimentar. Pensamos que nos sería más sencillo entrar en el mundo liberal con otra pareja que estuviera en la misma onda que nosotros. Así fue como hicimos nuestro primer intercambio de parejas.

Así que Julio entró en el chat de Terra, pero no encontró lo que buscábamos. Finalmente pusimos un anuncio en milanuncios donde al cabo de un par de días nos empezaron a llegar respuestas… y elegimos.

DoggingContactamos con otra pareja que vivía en Madrid capital. Ellos tenían 35 y 37 años. Ya habían tenido otras experiencias con parejas y hombres solos, tal y como nosotros podremos tener con esa edad. Les contamos las experiencias que habíamos tenido hasta el momento y nos dijeron que lo que habíamos hecho con el desconocido, aunque sea del chat, se llama dogging (practicar sexo en lugares apartados con la posibilidad de que otros puedan ver o participar). Tanto Julio como yo sentimos que esa practica nos daba mucho morbo. Pero claro, no es algo fácil exponerse ante desconocidos de cualquier edad. Lo segundo que pensamos fue que entre tanto hombre me podrían obligar a hacer lo que no quisiera, aunque no estuviera en las normas del dogging. Para ello pensamos que lo mejor sería hacerlo con amigos liberales que les diera morbo también hacerlo así y pudieran ofrecernos seguridad. Quedaba claro que esa fantasía quedaba pospuesta.IntercambioCon la pareja nos estuvimos viendo todos los días por la cam. No llegamos a hacer cibersexo, porque a ellos no les gustaba, pero cogimos confianza para quedar. Quedamos una noche en Madrid y fuimos a un local a tomar una copa. Estuvimos hablando de muchos temas y, por supuesto, también tocamos el de sexo. Nos dijeron que ellos, aunque vivían solos, no tenían sitio para hacerlo porque sus vecinos eran muy cotillas. Enseguida les propusimos ir al campo de mi novio para nuestro encuentro sexual. Dijeron que sí y seguimos la marcha. Nos lo pasamos muy bien y nos acercaron a casa.

Juegos eróticosA la semana siguiente fuimos al campo de mi novio. Ya había pasado el verano y los campos de la zona se encontraban desiertos, por lo que pudimos relajarnos sin miedo a que nos pillaran. Después de hablar un rato, sacamos dos colchones de las camas y los pusimos juntos en el salón. Allí nos sentamos y empezamos a jugar a un juego sexual. Pusimos en un papel seis partes del cuerpo: boca, cuello, pecho, sexo, manos y pies. En otro papel pusimos seis acciones: soplar, besar, chupar, morder, acariciar y absorber. Y con un dado fuimos eligiendo partes del cuerpo y acciones para hacerlas entre mi pareja y la chica y yo y el chico. Estuvimos así durante más de media hora y luego, claro, nos lo montamos. Yo volví a sentir celos, pero me aguanté porque yo también lo estaba pasando bien. Y no me arrepiento.

Intercambio de parejasLo primero que hicimos, los dos al mismo tiempo, porque mi pareja al no tener experiencia en algo así, imitaba al chico que estaba conmigo, fue el sexo oral. Primero ambos chicos nos hicieron ver las estrellas. La chica era bisexual, pero respetó que a mí no me gustasen las chicas y simplemente nos cogimos de la mano al tiempo que gemíamos como perras. Luego, cambiamos. Fuimos nosotras quienes chupamos las pollas de la otra pareja. Intenté mirarle a los ojos, pero no pude mantener mucho tiempo la mirada porque me corté. A penas duro un suspiro, porque enseguida estábamos follando los cuatro, con condón por supuesto. A mí el chico me cogía como quería. Me tumbó boca arriba al borde de la cama y levantándome las piernas, me lo hacía de pie. Su polla no era muy grande y volví a sentir esa sensación de que el dolor era más fuerte que el placer. Pero luego cambió de postura y el polvo pareció más fluido. Mi pareja tampoco parecía disfrutar en exceso. A él le gusta mucho apretarse con la chica, sentir el contacto piel con piel y besar al mismo tiempo. En cambio la chica era de polvos más duros, sin juntarse tanto a tu pareja. Tal y como me estaba follando a mí su novio. En más de una ocasión se apartaron y volvieron a empezar con el intercambio de parejas.

Intercambio de parejasEstuvimos follando sobre una hora más o menos. Cambiamos de postura porque la que nos gustaba a mi pareja y a mí no les gustaba a ellos y al revés. Pero al final llegué a conseguir el orgasmo, eso sí, ayudándome con mis dedos húmedos en mi clítoris. Julio también lo consiguió poniendo sus caras raras que a mí me encantan pero a la chica le desagradó. Total que al concluir el intercambio supimos que no era la pareja liberal que encajaba con nosotros y debíamos seguir buscando. Aunque no nos dijeron nada hasta varias semanas después, al contrario dijeron que se iban encantados y que querían repetir en lugares diferentes. Tal vez no querían herirnos, pero era obvio. Dijimos de ser amigos y seguir hablando por Messenger, pero sólo coincidimos en un par de ocasiones para contarnos que tal nos iba en la vida. Nada más.

Tardamos un tiempo en volver a tener otro intercambio de parejas. Fue en Benidorm con una chica con la que ya habíamos mantenido relaciones sexuales, amiga del chantajista, y su novio negro. Intercambio con una amiga y un negro.

Entrada publicada en Experiencias con la/s etiqueta/s , , , , . Añade a favoritos el enlace permanente.
María Ramos

María Ramos

visitar twitter del autor visitar facebook del autor email

Soy una chica liberal, con pareja también liberal, y me gusta compartir mis experiencias sexuales y mi material casero en la web. Sígueme en Twitter o Facebook, o contáctame por email. También publico críticas de películas eróticas como Mar23. ¡Léeme!

Si te registras e inicias sesión ganarás 1 punto al publicar un comentario. [Más información]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*


Completa la siguiente suma: